
Sus pasos se balancean
y casi levita en el aire
y se puede respirar felicidad
al sentir su aroma.
Guardián de los sueños, anhela la paz
con el legado de mil miedos y su día se consume
en sollozos del alma .
Su rostro cansado
muestra una barba blanca
y sus dedos, quemados por mil cigarrillos,
contienen la historia de su desarrollo.
La limosna de una sonrisa
se desliza entre el alma y el corazón
y lleva la alegría
de mil palabras no dichas.
Un plato vacío
ha cumplido su tarea
y un vaso todavía lleno
espera su turno.
El aroma de la solidaridad
se extiende por la tarde helada
y una caja de cartón abandonada
respira aire fresco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario